Algunas partes pueden llegar a ser molestas, ya que se dan toquesitos eléctricos en la piel y se introduce una pequeña aguja en algunos músculos. Sin embargo, la mayoría de la gente lo tolera bastante bien y depende más del umbral del dolor de cada paciente. Cabe mencionarse, que saliendo del estudio el paciente puede hacer su vida sin restricciones (normal).